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Francisco Nicolás ficha a cuatro jóvenes empresarios de Forbes para su partido

By abril 2, 2019 No Comments

Sergio Escoté, Álex Sicart y los fundadores de Northweek —Álex Huertas y Héctor Rey— se unen al proyecto Influencia Joven, que prepara Gómez Iglesias para las elecciones europeas

Francisco Nicolás Gómez Iglesias quiere incorporar a su proyecto político a jóvenes sobradamente preparados, chicos menores de 30 años que estén triunfando en sus campos de acción. Entiende que es el modo de demostrar a sus potenciales votantes que el partido va en serio, que concurrirá a las elecciones europeas y que lo hará con gente válida, con referentes para su público objetivo. Entre estos gurús se encuentran cuatro emprendedores que han sido reconocidos por la lista 30 Under 30 de la revista Forbes, que destaca a la treintena de jóvenes más influyentes de cada continente.

Se trata en concreto de los fundadores de la firma de gafas de sol Northweek, Héctor Rey y Álex Huertas, el propietario de Óptima Network, Sergio Escoté, y el promotor de la consultora tecnológica Shasta, Álex Sicart. Todos ellos son amigos personales de Gómez Iglesias, que les ha convencido para embarcarse en un proyecto de recorrido aún desconocido. Los dos primeros, que tras triunfar en el negocio de las gafas vendieron su tienda a la mismísima Hawkers, se sumaron al partido casi sin pensárselo. «Estamos reclutando los perfiles que queremos, gente brillante en diferentes ámbitos», explica Huertas, quien como el resto de nuevos integrantes de Influencia Joven tiene claro que el Estado hoy no apuesta por los menores de 30 años, que son el presente y el futuro del país.

«La escuela no enseña nada sobre emprendimiento y no está preparada para encaminar a los jóvenes ni siquiera al mundo laboral», critica Huertas, que entiende que los que buscan su primer empleo se encuentran con numerosas «complicaciones», como la precariedad laboral o las prácticas que se hacen eternas. Hoy por hoy, afirma, los chicos «salen del bachillerato sin saber cómo hacerse autónomos». «Muy pocos consiguen sacar adelante su proyecto emprendedor», admite Huertas, que recuerda que él y su socio se tuvieron que «buscar la vida» cuando fundaron Northweek en 2013. «Aprovechamos las redes sociales, fuimos de las primeras ‘startup’ que hubo; a los ocho meses ya facturábamos 800.000 euros», rememora. «Nadie nos apoyó y no ya con dinero sino ni siquiera con conocimiento», confiesa el empresario. «Yo quiero que eso cambie», zanja antes de desear en alto que «a los jóvenes hay que darle opciones para que trabajen en una empresa como asalariados o emprendan».

En la misma línea se expresa Sicart (Barcelona, 16 de marzo de 2000), quien también censura que él no aprendió nada sobre negocios en el bachillerato. «Ni a montar una compañía, ni a manejar las finanzas, ni siquiera a hacer la declaración de la renta», se queja el emprendedor, que con la mayoría de edad recién cumplida es dueño de una consultora tecnológica y que no para de diseñar nuevos proyectos. «Estamos creando una herramienta para que gente con alto poder adquisitivo pueda invertir, enviar dinero, comprar criptomonedas o productos exclusivos», describe Sicart, quien considera muy importante enseñar a los niños que «si no lo intentas muchas veces, no lo consigues». «Yo apoyaré en todo lo que pueda al partido de Fran, porque sé lo que es que la escuela te dé la espalda y emprender a los 11 años», afirma.

Sicart entiende que la sociedad ya no se divide en izquierdas o derechas, que no es bueno fijarse tanto en la ideología como en lo que necesitan los jóvenes. «Si yo pudiera ayudar a que los futuros líderes sepan cuestiones básicas que se van a encontrar en la vida…», piensa en alto. «Instagram conoce más de cada persona que el propio estado», asegura para dar cuenta de que los parámetros tradicionales ya no valen para afrontar los nuevos retos tecnológicos. «No tiene sentido que en España siga habiendo tanta gente que quiera ser funcionario por miedo al fracaso; en el colegio nos enseñan mucho de fórmulas matemáticas pero no de qué podemos hacer en el mundo», sostiene el jovencísimo empresario.

Una idea que también defiende Sergio Escoté, uno de los principales apoyos de Gómez Iglesias. «Conozco a Fran desde hace años, tenemos mucha amistad, me contó el proyecto, lo que quería priorizar y vio que efectivamente hay muchas cosas que no está tocando nadie y que se pueden mejorar», rememora. «El resto de partidos van a un público general y el target de los jóvenes está bastante olvidado», subraya Escoté, que tiene claro que fomentar medidas que ayuden a aumentar el emprendimiento incrementa las plusvalías para el país. Si, en lugar de ingresar en las filas del paro, los recién licenciados montan su empresa y comienzan a dar trabajo a gente, en pocos años se acaba el desempleo, coinciden los tres entrevistados.

Gómez Iglesias también explica a El Confidencial que está embarcado en la búsqueda de más talentos para incorporarlos a su proyecto. También en el mundo de la medicina, del deporte y de la industria. De momento, asegura, está cerrando estos nuevos fichajes, pero confía en que poco a poco pueda ir dándolos a conocer. Propone que España tenga un Ministerio de la Juventud e incluso un Ministerio del Emprendimiento, dos aspectos que —a su juicio— cambiarían mucho la sociedad. Gómez Iglesias pretende dar un vuelco a su vida, tras aparecer en Gran Hermano y haber protagonizado una polémica investigación policial.

 

Por el Confidencial